Manual ilustrativo de macroeconomía para el ciudadano de a pie

Nuria Pérez | Barcelona

Los habitantes de los denominados países del primer mundo, normalmente, se sienten desbordados por la economía y aún más en un contexto de crisis como el actual. La mayoría de la población lleva una contabilidad básica sobre su renta. Saben que tienen que dividir su sueldo entre facturas, hipoteca, necesidades básicas como el vestir y el comer, algo para el ocio, si son afortunados, y también con suerte crearse un colchón para poder sobrevivir a las vacas flacas que puedan venir en un futuro.

En el año 2007 la gran parte de los ciudadanos ni siquiera había oído hablar de la mayoría de los elementos que conforman el sistema económico, como mucho les sonaban levemente. Esto no es de extrañar. Cuando la economía es fructífera y va viento en popa, pocos se interesan por su funcionamiento.

A raíz de la crisis económica, son varios los economistas que han decidido aproximar esta ciencia, temida y aborrecida por muchos por su complicación conceptual, a las personas de todas las clases sociales y de todos los ámbitos. Quieren acercarla a aquellos que puedan estar interesados en saber qué es lo que está pasando realmente en el país.

Alfredo Pastor Doctor en Economía, por la Universidad Autónoma de Barcelona y por el Massachusetts Institute of Technology y actualmente profesor ordinario del IESE y catedrático de Teoría Económica, es uno de los autores/economistas especializados, que ha decidido aproximar ésta a los ciudadanos.

Dicho acercamiento de la economía, a personas que no forman parte de la disciplina, parte de una simplificación de los conceptos económicos. El objetivo es hacer entender al lector los conflictos monetarios, financieros y mercantiles que dominan la actualidad, mediante explicaciones que faciliten su comprensión. Todo el mundo tiene derecho a saber que pasa en el mundo, especialmente si son aspectos que les afectan de forma directa.

La ciencia humilde: la economía para ciudadanos es el título que lleva el libro escrito por Alfredo Pastor.

En sus doce capítulos se recogen explicaciones, ejemplos y detalles sobre elementos como: la inflación, los tipos de interés, la balanza de pagos, el desempleo, la deuda externa, los tipos de crisis y burbujas, la globalización de la economía y la evolución de los países económicamente hablando.

Son conceptos que a priori parecen complicados y lo cierto es que lo son, pero Alfredo Pastor consigue simplificarlos un poco para que el lector acabe por integrar el significado de los términos.

Es necesaria concentración e interés para poder seguir los conceptos que se explican en el libro. No se trata de una lectura fácil y amena, como podría ser la de El hombre que cambió su casa por un Tulipán de Fernando Trias de Bes, pero sí resulta enriquecedora y satisfactoria.

Cada capítulo premia al lector con conocimientos nuevos que hacen que sepa más, a cada página, sobre la economía que nos rodea a nivel macroeconómico y también microeconómico.

Además el autor ofrece elementos visuales como gráficos y tablas para facilitar la comprensión del contenido y complementarlo. Aporta también ejemplificaciones que al lector le resultan familiares, ya que utiliza elementos cotidianos para construir las analogías que acercan las actividades rutinarias de la vida a las operaciones económicas de gran envergadura.

Una de las analogías está protagonizada por el famoso náufrago Robinson Crusoe, del cual se vale para establecer las bases de la economía.

Pastor se recrea en cada concepto a la hora de explicarlo, permitiendo así o pretendiendo al menos que el lector comprenda el funcionamiento y la función de cada concepto.

Indica las medidas a adoptar por parte de las autoridades en el caso de un estancamiento de la economía, las dinámicas de actuación para incrementar el consumo privado, para estimular la inversión, etc. y al final permite que el lector casi interaccione con él cuando Pastor explica casos hipotéticos de cómo solucionar este problema o aquel otro a base de subir o bajar los tipos de interés o de jugar con otros elementos de la economía.

Fuente: dialnet.unirioja.es

Llega un momento que leer el libro se convierte en un juego de deducción y adivinanzas, donde el lector podrá poner en práctica los conocimientos adquiridos en páginas posteriores, para dar respuesta a los diferentes casos que propone Pastor.

Debe decirse que el autor demuestra en todo momento ser muy realista y cabal, ya que es consciente de que los cambios de rumbo en políticas económicas no se pueden tomar de la noche a la mañana. Estas se elaboran en un momento presente, con la vista puesta en el futuro de medio o largo plazo. Esta repercusión de las decisiones presentes en el futuro, hace que la coyuntura económica en la que se toma la decisión y la coyuntura económica en la que se aplicará pueda llegar a ser muy diferente.

El ejemplo que utiliza Pastor es muy ilustrativo y claro. La economía es como el tiempo, no se puede prever con exactitud de aquí a un año. Atreverse a hacer tal predicción sería, a todas luces, mentir o equivocarse.

Tan solo pueden hacerse aproximaciones y es inviable modificar políticas impositivas que afecten a la economía de forma inmediata, ya que estas deben pasar por el parlamento para ser aprobadas y eso es un trámite largo.

Así pues queda claro que las crisis no se pueden solventar de la noche a la mañana y que tampoco llegan de repente. Son las consecuencias de una serie de equivocaciones en las predicciones futuras de los contextos económicos y sociales. Por lo que cambiar las políticas con la idea de que tengan una vigencia inmediata, y por tanto enmienden la situación, queda del todo descartado.

La única manera de intervenir en la economía de forma inmediata para regularla e intentar que esta se mantenga equilibrada es mediante las estrategias del Banco Central Europeo. Ellos controlan la inflación, los tipos de cambio, el comercio exterior y la balanza de pagos entre otros y consiguen alterar el equilibrio recobrarlo a base de modificar dichos elementos.

Por otra parte la política fiscal, dirigida por el gobierno de turno sí que está capacitada para guiar la economía de un país o de varios, cada gobierno en el suyo, si se tiene en cuenta que son países integrados en la UE.

La obra de Alfredo Pastor,  está estructurada de una forma en la que los ocho primeros capítulos se dedican a explicar los elementos que aparecen, actúan e interactúan en la economía de gran escala, es decir, la macroeconomía. Y la parte final del libro, a partir de capítulo nueve el escritor se aleja de los términos económicos e ilustra al lector con una exhibición de conocimientos sobre las crisis, las burbujas financieras y la globalización. Alfredo Pastor se centra en explicar las burbujas especulativas que dieron lugar a crisis como la que estamos viviendo en estos momentos. Esas burbujas que son “fenómenos enormemente costosos en términos de crecimiento y empleo que pueden tener consecuencias políticas (…) y serios conflictos sociales”[1]

Pastor trata también temas relevantes como son la inclusión del Estado en los mercados, la distribución personal de la renta, las desigualdades que esto provoca y los impulsos económicos.

Podría decirse que este libro es un pequeño manual de macroeconomía que sintetiza algo tan complicado como es el funcionamiento de la economía mundial, en un contexto tremendamente severo y austero como el actual. Dominado por una crisis, que a día de hoy lleva ya siete años pegada a nuestra espalda. Y en una realidad en la que parece que todo lo que importa en el seno de la mayoría de las sociedades es el dinero.

Otro de los objetivos que subyace de la obra de Alfredo Pastor es su intención de despertar en el lector preguntas y dudas sobre la economía. Pretende que los lectores desconfíen de toda la información económica que les llega, incluso de la suya.

De esta forma quienes hayan leído su libro, seguramente al acabarlo se queden con ganas de saber más y recurran a otras obras sobre la materia, para saciar su curiosidad y buscar respuestas a las preguntas que hasta el momento no se habían planteado.

La principal utilidad de esta obra es ofrecer una visión amplia y completa de la historia y la situación de la economía mundial, tomando como punto de referencia los países más ricos y los más activos en el comercio internacional.

Para concluir hay que destacar una carencia de la que seguramente el lector se haya dado cuenta. Falta información más concreta sobre España, pero puesto que es un libro que lo que pretende es dar una visión general de la economía a nivel global, no tiene por qué responder a ese cometido de proximidad. A su vez también se echa en falta un espíritu más crítico de Alfredo Pastor, ya que se limita a dar explicaciones y ofrecer las claves que rigen el modelo económico mundial sin tomar partido en el asunto.

[1] Pastor, Alfredo (2004): La ciencia humilde. Economía para ciudadanos. Capítulo 9. Página 204.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s